lunes, 10 de octubre de 2011

“Tengo que enseñar ‘mates’ tras 20 años sin estudiarlas”


La profesora Belén Alhama, de 35 años, ha pasado dos meses en vilo. Es funcionaria en expectativa de destino en la Comunidad de Madrid, lo que significa que tiene plaza desde que aprobó las oposiciones en 2008, pero aún no le han asignado un centro definitivo. Cada año conoce cuál será su nuevo instituto a finales de julio. Este curso, marcado en Madrid por los recortes educativos, no supo qué sería de ella hasta finales de septiembre. “No recibimos ni una sola información oficial”, protesta. El Gobierno regional cambió las instrucciones de inicio de curso y amplió la jornada lectiva de los docentes de 18 a 20 horas semanales. Con esta medida, el Ejecutivo de Esperanza Aguirre asegura que ha ahorrado 80 millones al dejar de contratar a cerca de un millar de profesores interinos (sin plaza), según sus últimas estimaciones.

Ese cambio ha provocado una gran contestación por parte de la comunidad educativa. Los directores de centro alertan de que los institutos no funcionan con menos profesores. Entre otros efectos, advierten, supone aumentar el número de docentes que dan materias que no dominan —la Comunidad de Madrid niega que ocurra salvo en “unos pocos casos”—. Una de ellas es Alhama, profesora de Música, formada durante dos décadas en el Conservatorio Superior y con una licenciatura en Ciencias de la Imagen Visual y Auditiva (la actual Comunicación Audiovisual). Este curso imparte 10 horas de su asignatura. Y completa su horario, entre otras materias, con dos horas de Lengua y dos de Matemáticas en un grupo de 1 de ESO de compensatoria —para alumnos con desventaja social o económica. Le da “menos reparo” impartir Lengua. “Estudié Letras”, explica, “pero llevo casi 20 años sin ver nada relacionado con las Matemáticas y ahora tengo que impartirlas”. Preparará las clases con profesores especialistas. “Los más perjudicados son los alumnos. No puedo aportarles nada más de lo que viene en el libro”. También cree que es un agravio “para los verdaderos profesores de Matemáticas; les piden una oposición para arreglarlo ahora con una chapuza”.

La falta de docentes ha provocado además juegos malabares en la confección de horarios en los centros madrileños. “En mi instituto vamos ya por el cuarto y aún no es el definitivo”, resume la docente. El año pasado fue víctima de otros recortes. La bajada del 5% del sueldo a los funcionarios que aprobó el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero supone unos 100 euros mensuales menos en su nómina y casi 1.200 de pagas extra. No se movilizó entonces, dice, porque no sintió que la educación pública estuviera “amenazada”. “Yo sigo pagando mi hipoteca y mi coche, no es una cuestión económica. En nuestro caso, el recorte más grande es en motivación”.

1 comentario:

chema dijo...

Hombre, presentar esta noticia como censurada en el periódico El País, teniendo en cuenta que todos la hemos leído e incluso grabado en el ya inmenso dosier particular con el nombre de "Educación Pública madrileña", me parece excesivo.