miércoles, 1 de febrero de 2012

Padres y profesores denuncian la degradación de los programas de Educación Especial en Madrid

Ratios de más de 20 alumnos por maestro de Pedagogía Terapéutica cuando la ley fija un máximo de 12

El Gobierno Regional incumple normativa estatal y su propio Plan de Acción para las personas con discapacidad

Síndrome de Down, autismo, dislexia, sordomudez... El espectro de alumnos de la comunidad que necesitan recibir una educación especial es enorme, pero todos sufren la falta de medios y profesionales que denuncian padres, asociaciones y sindicatos.


"El problema es que los maestros de Audición y Lenguaje y Pedagogía Terapéutica de la escuela pública que tratan a estos niños están saturados. Faltan profesionales y resulta dificilísimo darles una enseñanza específica, ya que en un mismo colegio se juntan alumnos con discapacidades muy diferentes", explica un portavoz de la Federación de Autismo de Madrid.

En la región hay actualmente 2.920 personas trabajando en este sector para 16.170 alumnos con necesidades educativas especiales (una ratio de 5,5 adultos por alumno), aunque la Comunidad no contabiliza a los cerca de 2.000 niños con necesidades temporales de aprendizaje (como hiperactivos o con ciertos problemas de conducta), lo que hace bajar la cifra hasta los 14.170, y la ratio, hasta los 4,8 alumnos por educador.

"Los datos son engañosos", explica Héctor Adsuar, portavoz de CCOO, "porque la Consejería no los da desglosados, sino añadiendo todos los profesionales (Técnicos Especialistas III E, enfermeros, logopedas, maestros de educacíon especial). No es lo mismo un enfermero que un maestro de especialista, y es de este último tipo de profesionales donde se está recortando. En los dos últimos años, la plantilla de maestros de Pedagogía Terapéutica se ha reducido en 200 efectivos (de unos 1.000 a unos 800), y la de maestros de Audición y Lenguaje, en unos 100 (de unos 500 a unos 400)".

"Varios centros a la vez"

José María Ruiz, maestro de Educación Especial, afirma que ha visto a compañeros suyos "atender hasta 20 alumnos en varios centros a la vez", cuando lo establecido para los maestros de Educación Especial es que no se superen los 12, según la legislación estatal.

En la región existen dos formas de escolarizar a estos niños. Primero están los centros especiales (23 en toda la comunidad). Algunos están especializados, pero la mayoría mezclan a alumnos con diferentes problemas. Después está la opción de la integración, en la que estos niños van a las mismos colegios que los demás, aunque cuentan con aulas específicas con personal de apoyo.

Debido a la saturación de estos centros, muchos padres optan por llevar a sus hijos a la privada: "Me dijeron que mi hijo necesitaba ir a un colegio especial, pero yo quiero una educación específica para él. Ahora busco un concertado", explica M. T., madre de un niño con autismo.

"En todos los casos hay una precariedad enorme y las ratios no se cumplen, lo que a la larga genera exclusión, puesto que su educación acaba siendo más pobre que la de la media", afirma Javier Font, presidente de la Federación de Asociaciones con Discapacidad Física y Orgánica de Madrid (FAMMA). Menos recursos para inmigrantes

Menos recursos para inmigrantes

El alumnado con necesidades de compensación educativa (en situación de desventaja social por ser inmigrante o de una minoría marginal) también ha visto disminuir sus recursos. CCOO asegura que la ratio en estas clases supera "holgadamente" la permitida. Además, este último curso se han suprimido unas 15 aulas de enlace (hasta quedar en 30) para extranjeros que no controlan el idioma, según los últimos presupuestos de Educación.

"Cuando pedí ayuda al cole, me dijeron que estaban colapsados"

Juan Manuel González no quiere aparecer en ninguna imagen porque tiene miedo a que el resto de alumnos del colegio al que acude su hija pequeña la señalen. Se trata de una estudiante de cuarto de Primaria con ciertas dificultades en el habla (tenía muchos problemas para articular las consonantes) a la que no pudieron atender en su centro público.

"Cuando pedí ayuda, me dijeron que estaban colapsados, y que primero estaban los alumnos con los casos más graves. Iban a tardar mucho tiempo en atender a mi niña. Así que fui a un logopeda privado", explica. Fueron unas ocho sesiones, que le costaron cerca de 200 euros. "Por suerte, el problema se pudo arreglar, aunque necesitará seguimiento. Me sorprendió, porque a mi hijo mayor le sucedió algo parecido hace pocos años en el mismo centro y el logopeda sí le pudo atender", dice.

Fuente: http://www.20minutos.es/noticia/1294069/0/aulas/discapacidad/madrid/

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo, soy profesora de Pedagogía Terapéutica y cada vez tenemos la situación peor.Quitan profesionales, aumentan el número de alumnos y además no se puede atender a todos aquellos que presentan dificultades temporales, como profesionales nos vemos impotentes ante esta situación y a la vez poco respaldados por los padres que son lo que hacen la fuerza.

Anónimo dijo...

Además, nos obligan a atender a alumnos que no son de NEE, lo que supone que éstos se les da mucha menos atención educativa de la que necesitan. Me parto con las ratios de la Comunidad...

Carmen dijo...

Como Tutora de Primaria (interina y sustituta) he dicho a los padres de dos alumnos que vayan al médico de salud mental porque los servicios de orientación están desbordados. En uno de los casos ya tiene diagnóstico de Trastorno de Hiperactividad pero piden un informe a la orientadora del colegio y esta no puede atender la demanda hasta el próximo curso. Esto repercute en todo el alumnado porque la educación se imparte en grupo. No es el problema de unas pocas familias, sino de todas las familias con hijos en la Escuela Pública.