lunes, 14 de mayo de 2012

2011-2012: un curso para olvidar

Balance de un año nefasto para la enseñanza pública

Cuando se acerca el final del curso 2011-2012 es el momento de escribir un balance del mismo y, necesariamente, del impacto de los recortes en Educación que se han llevado a cabo en la Comunidad de Madrid. En este post aportamos nuestra visión personal e intransferible de cómo unas decisiones políticas ajenas a la comunidad educativa han influido en el desarrollo del curso académico, por mucho que los responsables políticos hablen de normalidad en el desarrollo del curso. Para desarrollar este texto, nos hemos basado además de en nuestra propia percepción, en los textos de educación pública, en textos publicados en blogs relacionados con la Marea Verde y en el post de Victor Cuevas publicado en su blog educadores21.

Las consecuencias de los recortes han sido nefastas para el funcionamiento de los centros educativos, al menos de la mayoría de los centros. No sólo porque hayamos perdido las horas en las que se abrían las bibliotecas o mediatecas de los centros (no solo servíann para solicitar materiales de préstamos, libros, videos, musica sino que era un espacio donde los alumnos se podían reunir para desarrollar trabajos en equipo o incluso para generar diversas actividades), o porque haya menos profesores en las guardias (para sustituir al profesorado que está enfermo o para vigilar recreos); o porque no se hayan realizado todos los que antes se hacían (que son hacer grupos más pequeños de una misma clase para enseñar adaptándose a los distintos niveles de los grupos) en asignaturas imprescindibles como Inglés, Lengua, Matemáticas o en los laboratorios de Ciencias (porque una parte del grupo va al laboratorio mientras que la otra se queda en clase con otro profesor de la misma asignatura)… Y si empezamos con la formación profesional ha sido prácticamente imposible generar el mismo de actividades procedimentales, ya que es imposible organizar una grabación en video, por ejemplo con 32 alumnos y un solo profesor.

Además en los centros de secundaria se han tenido que suspender las reuniones de coordinación semanal de tutores con el Departamento de Orientación, que son donde se supervisa el desarrollo de la tutoría en cada grupo y de la marcha del grupo mismo, con sus problemas, sus necesidades, etc. Realmente la falta de "tiempo" para establecer reuniones de coordinación ha establecido a que los profesores se reunan voluntariamente en sus recreos (que por regla general es tambien el único tiempo que se tiene para descansar y organizar las actividades siguientes) Las reuniones fuera de horario hacen en muchos casos que el profesor acceda a su siguiente clase con retraso, ya que en 20 minutos poco se puede hacer... y com no hay profesores de guardia los alumnos monten la de Dios.  Se podría hacer reuniones de coordinación utilizando plataformas como Skype o incluso la videoconferencia de Google, pero no todos los profesores son partidarios de aprender y utilizar nuevas herramientas, además en teoria desde su casa. Este tipo de falta de reuniones de coordinación es especialmente complicado a la hora de organizar actividades que mueven muchos grupos y alumnos por ejemplo en la formación profesional o en los cursos iniciales de ESO

Sólamente una de las medidas puestas en marcha por la Consejería de Educación consideramos que tiene sentido: la atención individual del tutor hacia los alumnos. Aunque desigualmente puesta en práctica, en principio ayuda a que los tutores tengan un conocimiento personalizado de sus alumnos haciendo unas tutorías individuales que, si se hacen bien, ayudan enormemente al alumno. Pero hay que plantearse que esa medida es bastante inviable de aplicar, ya que no podemos atender a todos los alumnos, no hay tiempo material. Hemos vuelto al sistema de tutorías previo a la implantación de la LOGSE en la que sólo el orientador (psicólogo) intervenía sobre los problemas del aula a demanda del profesorado, ignorando la relación sistémica existente en el proceso educativo.

Por último, respecto al profesorado hay un abatimiento general en el claustro, una desgana sin precedentes y la sensación de falta de valoración por parte de todo el mundo, especialmente por parte de la Administración y los responsables políticos. Se nos ha criminalizado al protestar y al exigir una Educación de calidad, se nos ha ignorado en unas demandas lógicas y, por último, se nos ha obligado a trabajar con menos pidiéndonos mucho más. Las cuentas no salen y el colectivo docente está harto y quemado. Somos humanos y en este ambiente general cuesta mucho sacar adelante nuevas ideas, nuevos proyectos e ilusionarnos por un trabajo maravilloso al que muchos nos entregamos en cuerpo y alma. No va a ser fácil recuperar la ilusión y, por otra parte, quienes dentro del colectivo docente no se implican lo suficiente, ahora tienen la excusa perfecta para seguir sin implicarse. Doble daño.

Y si en Madrid ha sido todo bastante terrible, llega el ministro Wert y anuncia unos recortes sin precedentes en Educación para toda España sin precedentes especialmente, a la Escuela Pública. De entre las medidas aprobadas, hay tres, el aumento de horas lectivas, el aumento de ratios y no sustitución de profesorado con menos de diez días lectivos de baja, que constituyen auténticas barbaridades sin precedentes y una vuelta, ahora sí, a la escuela de los años 70.

Lindezas del Sr. Ministro como:
 
Lo urgente hoy es ahorrar, y ya después combatir el fracaso escolar
A los profesores no se les explota solo se hace un uso eficiente de los recursos

Flexibilidad siempre mejor que modificación. No se modifican los ratios, se flexibiliza el espacio.

...nos retrotraen a los tiempos de Cuéntame como pasó, un mal chiste sino fuera porque tenemos una tasa de fracaso escolar que duplica la de la Unión Europea. En un contexto de crisis económica profunda y sostenible, recortar en Educación es un suicidio colectivo que no podemos aceptar por muy mayoría absoluta que tenga el actual Gobierno.

A pesar de que algunos medios interesados hablen de que la ratio no influye en el nivel de calidad, la ratio es una de las claves de la calidad del sistema educativo. En España, según el informe del Gabinete de Estudios de CCOO La Educación en España, uno de los pocos serios en el ámbito educativo.

La media nacional de alumnos por unidad escolar en Educación Infantil de primer ciclo se situaba en 2007 en 13,1 alumnos por aula para los centros públicos y en 14,2 para los privados; en el segundo ciclo estaba en 20,3 alumnos por aula para los públicos y en 24,2 para los centros privados. Pero esa media nacional también sufre variaciones según las autonomías, teniendo sus extremos en centros públicos Melilla, con 16,9 alumnos por aula en el primer ciclo y 25,6 en el segundo ciclo, superando la ratio máxima legal, frente a Navarra con 11,3 en primer ciclo y 18,0 en el segundo ciclo. El número medio de alumnos por aula en Educación Primaria estaba en 2007 en 21,5, cifra prácticamente estabilizada desde 1998, similar a la media de los países de la OCDE y algo más alta que la de la UE-19, situada en 20,2 alumnos por aula (…)

A este respecto conviene recordar la recomendación referida a Educación Primaria del Consejo Escolar del Estado que, ya en su informe del curso 2007-2008, proponía “reducir la ratio en este nivel educativo, fijando como máximo 20 alumnos/as por aula, reduciéndolo si se escolariza alumnado con necesidades educativas especiales”. En línea con lo anterior, el CEE basaba su propuesta de reducir en primaria el número máximo de los 25 alumnos por aula, autorizado por la LOE, con la siguiente reflexión: “Si se detectasen problemas de aprendizaje, se deben aplicar los mecanismos de refuerzo tan pronto como estos problemas hubieran aparecido, lo que resulta prácticamente imposible con las ratios actuales”.

Pero no sólo es una cuestión de número de alumno por aula sino del tipo de necesidades que tienen los alumnos. Es imposible practicar una Educación inclusiva sin tener en cuenta que para compensar determindadas desigualdades en el aula son necesarias unas ratios más pequeñas. El informe lo recoge así:

Corresponde a las Administraciones educativas adoptar medidas singulares en aquellos centros escolares o zonas geográficas en las cuales resulte necesaria una intervención educativa compensatoria”. Esas medidas singulares en lo relativo a escolarización podrían compensar la situación de desigualdad educativa de centros con problemática específica, compensándolos con una ratio alumno/profesor más ventajosa que reduzca el número de alumnos por clase, posibilitando una escolarización verdaderamente inclusiva de sus alumnos.

En definitiva, el aumento de las ratios anunciado por el Ministro Wert empeorará aún más la calidad del sistema educativo, aumentará la carga del trabajo del profesorado y, sobre todo, impedirá una personalización de la Educación, cortando la tendencia positiva que se mantenía en los años anteriores a su llegada.

Y seguimos, diez días lectivos sin profesor significa, ni más ni menos, que diez días sin la clase de ese profesor porque el Sr. Ministro no dice que un profesor de Química, por ejemplo, no puede ser sustituido en sus clases por otro compañero de la misma especialidad sino por otro profesor de guardia (que será de cualquier especialidad al azar) que solamente se encerrará en el aula con su grupo hasta que llegue la siguiente hora pues no tiene la especialidad para impartir clase, y esto teniendo en cuenta que haya profesores de guardia para poder meterse en otra clase, que en estos momentos es difícil, así que puede darse el caso de que un profesor tenga que acoger a dos grupos, y juntarse con 72 alumnos...

Otra de las medidas del Sr. Ministro es que ya que los profesores trabajamos poco, así que trabajen más horas, por tanto hay que subir el número de horas... y claro, en una sociedad industrial tiene sentido este tipo de planteamientos mercantilistas pero cuando uno da más horas de clase aumenta la carga de trabajo asociada a la hora presencial: preparación, corrección, desgaste... Ya damos más horas de clase que la media de la OCDE, que conste. Por último, como consecuencia de este aumento de trabajo,  desaparecerán miles de profesores justo en el momento en el que Holland, Presidente electo de Francia, por ejemplo, pide contratar 60.000 nuevos profesores en su país.
Así pues, con más trabajo, menos salario, menos medios y recursos se acaba el curso 2011-2012.. esperando los recortes, las novedades y la mayor reducción de recursos con las que aún nos sorprenderán en el curso 2012-2013.