martes, 14 de mayo de 2013

Pulso de los profesores al gobierno griego


  • Los docentes mantienen la huelga pese a las amenazas de cárcel y despidos
  • El mayor sindicato del país podría 'arropar' el inicio de la huelga de enseñanza con una protesta general en todo el país

La Federación de Profesores de Enseñanza Secundaria (OLME) de Grecia mantiene la convocatoria de huelga para el 17 de mayo pese a la amenaza de cárcel y despido a los profesores emitada por el gobierno griego.

En declaraciones a la cadena de televisión Skai, Tasos Petropulos, dirigente de este sindicato, confió en que el recurso presentado ante el Consejo de Estado, el máximo tribunal administrativo, anule la orden de veto al paro firmada por el primer ministro Andonis Samarás.

La dirección del sindicato decidió mantener la propuesta original de huelga para el viernes próximo, cuando coincidirá con el inicio de las pruebas de acceso a la universidad para los estudiantes de bachillerato.

La OLME calificó la decisión de Samarás de antidemocrática y anticonstitucional, pues prohíbe el derecho al paro de forma preventiva y tiempo indefinido, según el propio decreto hasta una nueva decisión, y llamó a sindicatos, padres y estudiantes a secundar las manifestaciones convocadas en el país.

A su vez, la Confederación de Empleados Públicos respondió a la petición de apoyo realizada por los maestros con la convocatoria de una jornada de paro en la administración durante el próximo jueves pues, según el diario Kathimerini, no aceptó llevar a cabo la medida durante el periodo de exámenes.

Igualmente se espera que el mayor sindicato del país, la Confederación General de Trabajadores, respalde la lucha de los docentes planteando una huelga general en el país.

Mientras tanto, el Gobierno comenzó hoy a emitir las órdenes de movilización civil para los 88 mil profesores de secundaria, por la que se les exige permanecer en sus puestos.

La medida, de carácter excepcional en tiempos de paz y en democracia, ya es la cuarta vez en año y medio que la aplica el Ejecutivo como un recurso contra la movilización política, por lo que para muchos sindicalistas "los derechos fundamentales de los trabajadores ahora están suspendidos".

Por su parte, el portavoz del Gobierno, Simos Kedikoglu, alegó que la orden es la única manera de evitar una amenaza para el interés público e insistió en que la huelga de los docentes durante el período de examen es inaceptable, pues pondría en peligro los planes de decenas de miles de estudiantes universitarios.